Mi ilusión por verla pudo con el miedo, con los coscorrones, caídas, y demás avatares que supone caminar por una gruta sin luz, agachada y en el último tramo, sola," mi sufridor" se plantó y dijo de aquí no paso, pero yo seguí, sabía que cerca estaba el tesoro ;-).
Sin él no me habría atrevido, soy miedosa y nunca sabes que puedes enontrarte, me daba mucha seguridad saber que él estaba, cuando "coroné", los rugidos del mar impedían escuchar otra cosa, sobrecogedor y bellísimo.
A gatas es muy difícil mantener el equilibrio y buscar buenos encuadres, máxime cuando el suelo es resbaladizo...y encima disparas casi a ciegas.
En cualquier caso, mereció mucho la pena.Volveré con buenas linternas y mejor equipamiento.
Uno de los tesoros de la gruta, esta bellísima estalactita.No recuerdo ninguna con estos bellos colores.
Si la miráis girada parece uno de esos bellos rostros africanos.
Es mi tesoro !!!
Mitologías y cosmogonías,
Antes que el tiempo se acuñara en días,
El mar, el siempre mar, ya estaba y era.
¿Quién es el mar? ¿Quién es aquel violento
Y antiguo ser que roe los pilares
De la tierra y es uno y muchos mares
Y abismo y resplandor y azar y viento?
Quien lo mira lo ve por vez primera,
Siempre. Con el asombro que las cosas
Elementales dejan, las hermosas
Tardes, la luna, el fuego de una hoguera.
¿Quién es el mar, quién soy? Lo sabré el día
Ulterior que sucede a la agonía.
(de El otro, el mismo, 1964)